La VII Olimpiada Extremeña de Biología celebrada, como en ediciones anteriores en Villanueva de la Serena, es un evento científico que pretende ser más que una prueba de selección. Su verdadera vocación es la promoción de la Biología como disciplina científica, divulgar su importancia en la sociedad actual y estimular su aprendizaje en los centros educativos. Cooperar en este compromiso es lo que nos anima a participar.
El certamen consta de las pruebas selectivas propiamente dichas, divididas en una fase teórica y una fase práctica, y una serie de actividades divulgativas y de ocio.
La fase teórica consiste en la contestación a 50 preguntas de respuesta múltiple y la resolución de dos problemas de genética.
La fase práctica consiste en la identificación de numerosas y diferentes muestras de material biológico, utilizando distintas técnicas para ello: uso de microscopios, lupas binoculares, utilización de claves dicotómicas, reconocimiento de muestras histológicas, anatómicas, etc. Es esta fase práctica la que imprime un carácter singular a esta prueba y es responsable, en buena parte, de la excelente valoración que los alumnos participantes otorgan a esta prueba.
Entre las actividades divulgativas destaca la conferencia ofrecida por D. José Mª Vega Piqueres “Ciclo celular y cáncer” a la que alumnos y profesores asistimos. Natural de la localidad, es catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla. Anteriormente ocupó plaza como Científico Titular en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Le avala un enorme curriculum investigador.
Cabe mencionar también la presentación a la que asistimos los docentes. En esta ocasión, de un kit de Genética Molecular elaborado por la Ordem dos Biólogos de Portugal, una versión sencilla y asequible para la posible realización en un centro educativo de varias prácticas de un campo tan puntero y actual como es la biotecnología: aislamiento de DNA a partir de una muestra bacteriana o una comparativa de distintas muestras de DNA mediante electroforesis e identificación de aquellas con un origen común son algunas de las posibles prácticas que proporciona.
Son muchas las capacidades necesarias para destacar en una prueba tan completa, como si de un triatleta se tratara. Y quiero resaltar en quien ha conseguido el número uno de la prueba, Mario Barrera Román, alumno del IES Alagón de Coria, su entusiasmo, entrega, trabajo y trato afable.
Participantes como Mario, Desiree Alcón Gilete o Cristina Gómez Rivas, dignifican a la profesión docente que pasa por momentos difíciles en su reconocimiento social, y nos estimula como profesores a seguir buscando incesantemente vías de mejora en nuestra labor educativa diaria.
Mucha suerte a todos los que el próximo año, como ellos tres, ocuparán asiento en las aulas universitarias en las distintas facultades y que sus itinerarios científicos colmen sus expectativas profesionales y personales.
Bernardo Valiente Coronado
Profesor de Biología y Geología